Enredados — Espa

“Para quien aún está en su torre: el mundo está aquí, enredado en tu propio corazón.”

Los rufianes lloraron. Uno confesó que coleccionaba patitos de goma. Otro, que hacía punto de cruz. Y así, en lugar de traicionarla, se hicieron sus aliados. Al anochecer, en una barca bajo los acantilados, los farolillos del reino ascendieron al cielo como mil soles pequeños. Rapunzel, con lágrimas en los ojos, susurró: Enredados espa

—Me llevas a ver las (farolillos que el reino lanza cada año en su cumpleaños), y te devuelvo tu mochila con la corona. “Para quien aún está en su torre: el

Pero Rapunzel, por primera vez, no usó su cabello para sanar. Lo usó para atar a Gothel y decir: en lugar de traicionarla