Intrusos En El Castillo -

Tres meses después, el hospital reabrió. En la puerta principal pusieron una placa que decía: "En memoria de Elara, y en honor a dos pequeños intrusos que entraron en un castillo y encontraron un corazón que aún latía".

El conde envejeció diez años ante sus ojos. Dejó caer el bastón y se sentó en un escalón de mármol roto.

Here is the story "Intrusos en el castillo" (Intruders in the Castle). El castillo de Altanoche se alzaba sobre la colina como un esqueleto de piedra. Nadie del pueblo de Vallefrío se atrevía a subir allí, no porque temieran a fantasmas o maldiciones, sino porque el viejo conde Humberto aún vivía dentro, y su mal humor era más temido que cualquier espectro.

—El Corazón de Ébano —respondió Sofía, desafiante—. Para salvar el hospital. Intrusos en el castillo

Llevó a los niños a la torre del reloj. En lugar de un cofre, encontraron un viejo baúl lleno de planos, cartas y una libreta con el título: Proyecto Nuevo Hospital de Vallefrío .

—¿Intrusos? Hacía veinte años que nadie se molestaba en entrar aquí. ¿Qué buscan? ¿Tesoros? ¿Fantasmas?

—¿Quién anda ahí?

—El libro de la biblioteca decía: "Donde el reloj da trece campanadas, el corazón del conde duerme en un cofre de ébano" —respondió Sofía, revisando un mapa amarillento. Era su plan: robar el legendario Corazón de Ébano, una joya que, según los rumores, concedía un deseo a quien la poseyera. Ellos querían salvar el pequeño hospital de Vallefrío, que iban a cerrar por falta de dinero.

—Esto es lo que deben robar —dijo el conde—. No un deseo mágico, sino un viejo sueño. Ahora, con mi firma y lo que queda de mi fortuna, podemos hacerlo real.

El conde soltó una carcajada seca.

Sin embargo, una noche de luna llena, dos figuras pequeñas y ágiles cruzaron el foso seco y se colaron por una grieta en el muro occidental.

Avanzaron por pasillos alfombrados de polvo, esquivando armaduras que crujían solas. De pronto, una voz grave retumbó:

—¿Estás segura de que es aquí? —susurró Leo, con una linterna temblorosa en la mano. Tres meses después, el hospital reabrió

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