Pollitos En Fuga- El Origen De Los Nuggets -
El pánico estalló entre los más pequeños. Corridas, piadas de terror, plumas volando.
Era un amanecer cualquiera en la Granja Crujiente Feliz. El sol acariciaba los techos rojos del gallinero y doña Pepa, una gallina ponedora de ceño fruncido, removía la tierra en busca de gusanos. Todo parecía en calma… hasta que un camión enorme, gris como una tormenta, se estacionó frente al portón.
—Hijos míos —susurró, mientras miraba hacia la planta procesadora al otro lado del camino—, los nuggets no nacen de los árboles. Los nuggets… se hacen . Pollitos en fuga- El origen de los nuggets
—¿Qué son nuggets? —preguntó Pip, el más curioso del corral.
Ahí, entre cartones y latas, Pip comprendió la verdadera lección: El pánico estalló entre los más pequeños
Y les mostró un folleto arrugado que había picoteado de la basura. En la portada, un pollito sonriente entraba voluntariamente a una máquina. Adentro, diagramas mostraban: Selección, triturado, empanizado, fritura . Al final: una cajita feliz.
Pero la gran noche de la huida, algo salió mal. El globo se enredó en los cables de la luz, el túnel terminó en la pocilga del chancho Rómulo (quien los obligó a escucharlo cantar rancheras a cambio del paso libre) y, para colmo, el vigilante nocturno —un perro salchicha con problemas de insomnio— los olió a tres metros. El sol acariciaba los techos rojos del gallinero
Al amanecer, agotados y cubiertos de tierra, los pollitos llegaron a la ciudad. No sabían a dónde ir, pero encontraron refugio en una azotea abandonada, llena de macetas y una gallina punk que tocaba la batería con picos de botella.